A los 15 años, Ruslan aprende a vivir en un mundo nuevo para el. Viaja de Osetia a Moscu. Moscu con todas sus tentaciones. A pesar de estar inmerso en la vida callejera, Ruslan consigue compaginar el estudio en la escuela nocturna con trabajos que van desde descargas de camiones a peón en la construcción del Metro de Moscu.
Después van 3 años en la Armada Soviética, en el grupo de rescate de barcos en el Mar Baltico. Tras terminar “la mili” Ruslan compagina el estudio en la Facultad de Periodismo de la Universidad Estatal de Moscu con trabajos en diferentes periódicos y revistas en sitios tan dispares y lejanos como Kamchatka o Las islas del Comandante. Poco después, tras las diversas y variadas publicaciones el lector empieza a conocerle como escritor. Con el tiempo se editan 6 libros en prosa, cinco en Rusia y un libro de relatos en España en el Ciclo de Clásicos de la Literatura Mundial.
Ruslan Galasov tuvo que venir a España con toda la familia en el 1991 a raíz de una guerra en el Caucaso. En el país de la pintura, Ruslan ( cogiendo por primera ves el pincel a los 52 años) descubre un peculiar talento hacia este arte. Mas tarde, después de una serie de exposiciones en España, a Ruslan le llega el reconocimiento que continua con exposiciones en Paris, Helsinki, Moscu y otras ciudades culturales.
Justo en España, de la que es ciudadano el y su familia ,se le abre de forma inesperada el don de la poesía. Es algún gen perdido o el aura especial de este país que Ruslan considera su segunda patria. No se puede explicar, sobre todo teniendo en cuenta la condición de emigrante que nunca es fácil. Pero quizás la dificultad es la que nos hace a pesar de todo romper los limites y sacar nuestra esencia.
Ruslan también es miembro de el consejo de los redactores de la revista literaria internacional “Vremia y Mesto” ( Sitio y Tiempo).

